El corazón de las tinieblas


Si todo ha ido bien durante el embarazo de tu madre y en todas las etapas de tu desarrollo y crecimiento, y además hemos conseguido inculcarte la pasión por la lectura, estarás leyendo este blog dentro de unos años. Me he animado a comenzarlo con la esperanza de que puedas sacar información sobre las lecturas que iré haciendo estos años y animarte a compartir estas lecturas con tu padre, todavía me asusta como suena. Además todos los libros que iré reseñando estarán, salvo catástrofe, a tu disposición en mi estantería y tal y como hicieron anteriormente tu abuelo y abuela conmigo. Pero recuerda no son tuyos, son míos. 
En este momento en el que estoy escribiendo tu madre esta acostada en el sofá de casa leyendo Expiación de Ian McEwan, libro que todavía no  he leído pero que lo haré, y la televisión está apagada. Digo esto porque estamos en plena crisis del Coronavirus que empezó a principios de marzo de 2020 y que no sé ni cuándo ni cómo acabará. Tanto tu madre como yo estamos intentando poner tierra de por media del constante bombardeo de noticias sobre la cruel actualidad, y no hay mejor remedio para esto que la lectura. 
Intentaré hacer crítica literaria, aunque estas dos palabras me quedan muy grandes, mezclándola con cualquier cosa que considere interesante del momento de la lectura de la novela. Puede ser curioso ver como mis ideas sobre ciertas cosas pueden variar a lo largo del tiempo. 
El primer libro del que te voy a hablar es El Corazón en las Tinieblas de Joseph Conrad. Ha sido casualidad que estuviera leyendo este libro pero me viene muy bien para intentar explicarte qué tipo de libros me gusta leer. Hace un tiempo, bastante para ti no tanto para mi, le intenté explicar esto mismo a un amigo y al final, a modo de resumen después de intentar expresar en frases sin mucho sentido mi idea sobre la lectura, le dije que me gustaban los libros en los que realmente no pasaba nada,  sólo pasaba la vida.
En El Corazón de las Tinieblas realmente no pasa nada memorable, no hay acción o una historia de amor, o templarios tras un misterios, ni asesinatos, ni nada por el estilo, sólo te vas a encontrar a la cruda humanidad. 
Bien, tenemos a un tal Charlie Marlow, que va a buscar a Kurtz al corazón de África. Sencillo. Realmente esto te da igual porque el libro va de esto pero no va de esto. Va de la corrupción humana, de cómo nos aprovechamos de los más débiles, del imperialismo que destrozó África y de la locura del hombre blanco durante un momento concreto de la historia aunque se puede extrapolar a toda la historia de la humanidad y todo esto en poco más de 170 páginas porque Joseph Conrad es un grande de la escritura por si no lo sabías ya.
Como te puedes imaginar no es una lectura fácil, varias veces he tenido que retroceder páginas porque me había perdido o directamente no me estaba enterando de nada, pero es una lectura muy recomendable. Eso sí, la primera vez que leí este libro fue con 15 años y no me enteré de nada, así que te recomiendo que si no estás seguro de estar preparado, porque para algunas lecturas hay que estar preparado, lo dejes para más adelante, lo disfrutarás más y mejor. 

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