Cuando piensas que nada peor puede ocurrir, un país invade a un vecino en Europa.
Rodrigo, tu madre y yo pensábamos que ahora que la pandemia por Covid-19 estaba remitiendo, y que aunque seguíamos en plena sexta ola (pero con descensos importantes de número de casos cada día) íbamos a tener un periodo de tiempo para disfrutar contigo lo que venía siendo una vida normal prepandemia, pero es que ahora tenemos una guerra entre dos países europeos.
Resumiendo, Rusia ha invadido Ucrania. Parece mentira. Estamos en una escalada de violencia que de momento la están pagando la población civil ucraniana y los pobres militares rusos que han enviado a la guerra señores sentados en despachos a kilómetros de donde se produce el conflicto. Da todo mucha pena. De momento el conflicto se reduce a Ucrania pero Putin, que ha sido el hijo de puta que ha decidido invadir un país, ha amenazado a otros países europeos con generalizar el conflicto si participan de una manera u otra.
La Unión Europea está mandando material bélico a Ucrania para armar a su ejército, todavía no sé si será buena idea, sólo el tiempo lo dirá, y ayudando a los refugiados de este país. Muy al hilo de estos tiempos modernos, antiguos para ti, se han establecido sanciones económicas que están ahogando a la economía rusa, a los oligarcas que allí gobierna y desgraciadamente al pueblo ruso. Una cosa te tiene que quedar clara, los que mueren, los que pasan hambre, los que pierden a sus hijos, a sus maridos y a sus padres en una guerra, siempre son el pueblo. Este es el panorama, sinceramente no sé si vamos encaminados a una tercera guerra mundial. Espero que no.
Hace un mes empecé esta novela y, evidentemente, no sabía que la situación para cuando la terminara iba a ser la que es pero es curioso ver como el libro ha seguido un camino parecido a los últimos acontecimientos.
Max Aub escribió seis novelas de esta serie llamada "El laberinto mágico"y me las pienso leer las seis. Ha sido un viaje maravilloso, tanto por cómo están escritas, como por lo que cuentan. El cómo me ha recordado a la escritura de un poema o de una canción. Esta novela tiene como una música propia, como un soniquete, que a mí personalmente me ha enamorado. Me ha hecho plantearme leer más novelas escritas en español y no tantos autores extranjeros que aunque la labor de los traductores es bárbara, estoy convencido de que se pierden muchos detalles en el camino. Sin ir más lejos, no me puedo imaginar cómo se puede traducir esta novela y no perder toda o al menos parte de su esencia.
El "lo que cuenta" ha sido como una prolongación del momento actual. La novela arranca con la adolescencia en el pueblo del protagonista Rafael y acaba con el estallido de una guerra, esta vez la Guerra Civil Española. ¿Aprecias las similitudes?
Rodrigo, no es una novela fácil de leer, es más bien difícil, tanto por el lenguaje y palabras usadas como por la narrativa en sí misma pero es un viaje que lo vas a disfrutar seguro.
Como ves, casi que no he hablado de la pandemia, a efectos prácticos ha terminado ya, quedan unas pocas restricciones que se esperan que las retiren pronto pero, lo que es más importante, ya no es el centro de la vida en España. Sólo espero que para cuando escriba la próxima entrada/reseña en este diario la guerra en Ucrania este acabada.
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