Por la época en la que escribo esta reseña/crítica, o como la quieras llamar, de Léxico familiar de Natalia Ginzburg mi mayor fuente para descubrir libros es Instagram. Allí hay o había, que lo mismo ya no existe, una gran comunidad de, sobre todo, lectoras, que me sirve para conocer a nuevos autores/as y sus libros. En este mundillo fascinante de Instagram hay autores/as muy venerados y muy recomendados por casi todo el mundo, una de ellas en Natalia Ginzburg y de entre sus obras casi por unanimidad Léxico familiar pasa por ser la mejor. Con estos antecedentes te puedes imaginar la ilusión con la que compré y he leído la obra. La pena es que no me ha gustado o al menos no tanto como para yo a su vez recomendarla.
Hay una cosa que yo siempre digo con respecto a los libros y es que muchas veces hay un momento y/o un sitio para leer cada novela. No quiero decir que sólo se pueda disfrutar una novela bajo ciertas circunstancias, sino que cuando estas acompañan, un libro bueno puede pasar a ser extraordinario y uno extraordinario puede ser el mejor libro que jamás haya leído nunca. Pues bien, no ha sido el caso ni mucho menos. No era ni el momento ni el lugar para leer esta novela, y no era por la sencilla razón de que tu madre, tú (Rodrigo) y yo hemos pasado durante la semana de lectura de la novela el Covid. Nos ha tocado, aunque no de forma grave, cuando los casos en nuestra ciudad eran poquísimos hasta tal punto que era más fácil que nos tocara la lotería a infectarnos por coronavirus. Como te puedes imaginar no estaba todo lo centrado que debería estar para la lectura y, la verdad, no me apetecía que me contaran los problemas de otras familias por muy duros que pudieran ser, que también te digo que no me los han parecido. Porque este libro va sobre eso, problemas de familia de la autora contados desde la perspectiva de lo que parece una niña pero que luego no es así. Problemas por cómo era el padre, problemas con los hijos y hermanos, problemas con los vecinos, problemas de política, etc...Así que este libro me ha parecido simple, soso y nada interesante, aunque lo mismo lo leo en otra época, digamos en verano en la piscina y con pocas preocupaciones en la cabeza y me hubiera parecido fascinante.
De todas formas, probaré con otro libro de la autora como puede ser Las pequeñas virtudes, así que puedes ver que no me doy por vencido con esta autora, algo tiene que tener para ser tan apreciada. Y esto es lo mejor que puedo decir de la lectura de Léxico familiar. Rodrigo, tú sabrás si quieres leer o no esta novela.
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