Una
recomendación por Instagram y me decidí a comprar el libro. Leí una entrevista
al autor y de las ganas que me entraron de leer la novela lo hice inmediatamente,
saltándome mi estricto orden de lectura según voy comprando los libros. Y ¿Sabes
lo que te digo, Rodrigo? Que me alegro de haber hecho esto. Me ha gustado mucho
la novela. Primero por su extensión, 220 páginas que para mi es un número más
que correcto para desarrollar una trama y no hacerla muy pesada. Ideal para una
lectura rápida de verano. Segundo por la trama y tercero por los personajes. A
destacar el protagonista, Andrés Bouzá, que destila carisma por los cuatro
costados.
Una pequeña reflexión. Las novelas no tienen que ser largas para que resulten interesantes. Se suele pensar que a mayor número de páginas mayor nivel cultural o mayor calidad literaria tendrá el libro, pero no es así. Hay tochos que son simplemente libros que no aportan nada, sólo cuentan una historia, y otros con un número de páginas muy corto que son obras cumbre de la literatura mundial. En el caso de Carne de Sirena, 220 páginas, no es que vaya a ser un referente mundial de literatura, pero es una novela diferente estupendamente construida.
Me
imagino Rodrigo que a estas alturas de tu vida habrás visto ya alguna película
de Quentin Tarantino. Si no es así, no sé a qué estás esperando. Esta
novela me ha recordado mucho a las películas del director americano. Tiene
personajes extremos, largas conversaciones rozando lo absurdo y un final
explosivo. Es verdad que al principio de la novela pensé que no me iba a gustar
tanto. Demasiado “peliculera” en el sentido que parece más un guion de una
serie o película que una novela y además hay una frase que pronuncia un gitano
que raya el absurdo. Es posible que ya te haya dicho en alguna ocasión que
cuando leo un libro no espero sólo un desarrollo de la trama y una manera de escribir
como si fuera una película o serie, para eso veo una película o una serie.
Cuando leo un libro espero lenguaje y trama de libro. Pero al contrario de lo
que puede parecer al principio de la lectura, poco a poco, la trama te va
absorbiendo y, aunque es verdad que la novela tiene imágenes potentes que
serían fácilmente reproducibles en una película, no es un guion como otras
novelas superventas, esto es literatura de la buena.
Me
ha gustado mucho el folklore gallego y el aura de misticismo y agresividad que
se aprecia en toda la novela. Celebramos mucho las novelas americanas
ambientadas en el sur donde la violencia, la pobreza, el calor, etc están tan
bien reflejados. A mi entender, Montero Glez, ha creado la misma
atmósfera de estas novelas americanas pero en Galicia donde el contrabando, la
mar, la violencia y la forma de ser gallega se mezclan dando lugar a un coctel
extraordinario. Si la novela la hubiera escrito un americano (por ejemplo Cormac
McCarthy) y estuviera ambientada en Texas o Ohio, sería un éxito de ventas.
De
los personajes no me gustaría decirte mucho porque te destriparía la novela. Pero
hay de todo: el antihéroe protagonista, el villano malo, el villano malísimo y
el villano tonto, un cura como de otro mundo, guardias civiles corruptos y la
propia Galicia que podríamos decir que actúa como otro personaje más de la novela,
al estilo de lo que hace con Valencia Rafael Chirbes.
En
otro orden de cosas, seguimos veraneando en la playa. Bueno, veraneas tú,
nosotros estamos trabajando porque todavía nos queda una semana para coger
vacaciones. Estoy deseando tenerlas para pasar todo el día contigo y con tu
madre: bajar a la playa, bañarnos en la piscina, ir a pasear, llevarte a la
feria, etc….lo que viene siendo veranear y empezar a crearte recuerdos de una
de las mejores épocas de tu vida: el verano.
Este
año ya se puede decir que eres plenamente consciente y estás disfrutando a tope el verano. Ahora mismo
mientras termino de escribir esta crónica/diario estás en la playa con tu
abuela Maria José y seguro que estas corriendo en la orilla, entrando y
saliendo del mar y cogiendo caracolillos de la arena. Ya verás Rodrigo la
cantidad de recuerdos que atesorarás de los veranos y la nostalgia que tendrás
de ellos cuando seas adulto. En mis últimos veranos, y también Navidades, he
estado un poco triste y/o nostálgico por el tiempo que se fue y la gente que ya
no está, pero desde que estás con nosotros he recuperado la alegría en estas épocas del
año gracias a ti.

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