Me da vértigo pensar en la cantidad de buenas y diferentes lecturas que hay y como es imposible, materialmente hablando, llegar a todas a lo largo de nuestras vidas son más las lecturas que nunca disfrutarás a las que si. Por suerte este autor y esta novela ya no se me escapan. Como me ha ocurrido otras muchas veces, llegué a este libro mediante una recomendación de Instagram donde, aunque hay mucha paja y mucho postureo lector (es posible que ya no uséis este concepto en el futuro), todavía se encuentran buenas recomendaciones si sabes donde acudir.
Volvamos al libro. Como te he contado antes no es una novela, ni un diario, ni tampoco un ensayo es una mezcla de estos tres. Básicamente trata sobre un hombre con cierta edad que vuelve a la casa donde creció y a través de apariciones y recuerdos nos va contando los hechos importantes de su vida y reflexiones sobre estos. Además el autor utiliza un lenguaje y una forma de escribir que es una auténtica maravilla. Vergílio Ferreira va repasando la vida del protagonista (quizás es él mismo y estamos ante una novela autobiográfica) hablando de temas como la relación con la familia y amigos en la infancia, el ambiente rural, el matrimonio, los hijos, el trabajo y la vejez...no deja nada sin tocar y sin dar su opinión. Además, al ser el autor portugués, todo está impregnado de un aura de nostalgia y languidez.
El verano bien, gracias. Ya con ganas de que se vaya acabando y de que todo vuelva a su rutina habitual. Para ti ha sido tu primer verano en el que ya tienes un poco de consciencia y sabes lo que quieres. Y lo que quieres es estar en la playa, hacer castillos de arena y bañarte en la piscina con tus primas, tíos, abuelos y mamá y papá. Es el primero de muchos veranos especiales.
Resumiendo, Rodrigo, me ha gustado mucho la novela y te la recomiendo encarecidamente.

Comentarios
Publicar un comentario